¿COCINEROS O "COCINILLAS"?.... La injusticia de la "experiencia"

Conozco desde hace muchos años, a la chica que trabaja en la papelería de mi barrio.
En su día , al saber de mi PASIÓN por la cocina, me comentó que ella cuando era joven ,estudió en la Escuela de Hostelería..."por hacer algo"....pero que odia cocinar!
Hoy, me despierto con la sorpresa de que está trabajando en un restaurante y mi reflexión se hace inevitable.
Yo, no he trabajado nunca en un restaurante, pero no hay cosa en el mundo que ame más que la cocina.
No he estudiado en la Escuela de Hostelería, pero no he dejado de formarme desde hace 20 años.
He hecho infinidad de cursos de cocina en Madrid y Barcelona con chefs de altura como Sergi Arola, por mencionar a uno de los más mediáticos.
He estudiado pastelería con David Pallás y he trabajado 6 años en una pastelería artesana.
Asisto a todas las clases magistrales que se imparten aqui y allá.
Estoy al tanto de las últimas tendencias.Leo todas las publicaciones gastronómicas, y no precisamente las revistas de recetas del kiosko.
He comido en los sitios mas vanguardistas , incluídos varios restaurantes con estrellas Michelín, experiencias que me han hecho refinar mis presentaciones, aventurarme dentro de mis limites a hacer mis pinitos con la cocina molecular y conocer de primera mano el tratamiento de los mas novedosos ingredientes...
Por si fuera poco, pongo en práctica mis conocimientos los 365 días del año sin descansar ni uno solo, en desayunos, comidas y cenas.
Los que habéis comido en mi casa...
Los seguidores de mi blog...
Los que conocéis mi cocina por la redes....
¿Pensáis que esa persona, se puede desenvolver en una cocina mejor que yo?
¿Creéis que merece más que yo la oportunidad de trabajar en un restaurante?......¡vamos!

Me disgusta sobremanera, que a personas con su SUERTE, se las pueda llamar COCINERAS con todas las letras y yo no me pueda separar jamás del adjetivo "aficionada" o del odioso sobrenombre COCINILLAS. (El mismo que se coloca a cualquiera que los domingos mezcla todo lo que tiene por la nevera con mejor o peor acierto y consigue hacer un suculento arroz para agasajar a los colegas)

¡ME SUBO POR LAS PAREDES!